RADIO


¿COMPITO,  LUEGO EXISTO?

La radio comunitaria se ha convertido ¡quizás! En el salvavidas de los países de tercer mundo, ante el empoderamiento de los países industrializados.

Pero el texto de José Ignacio López Vigil desprestigia a los voluntarios de las emisoras, considerando que una “Emisora no es un juguete de fin de semana”; debido a que deben pagar “muchas horas de transmisión, muchos discos que comprar, muchos equipos que renovar, muchas facturas de electricidad y mucha gasolina para visitar las comunidades.

¿Cómo lograr que una emisora sea rentable, a la vez participativa y que se enseñe?  Si se considera que la radio comunitaria debe ser realizada para todos y de todos.

¿Dónde está entonces el profesionalismo? La diferencia entre un voluntario mitad empírico-profesional y un empírico, es eso mismo; la cátedra, los conocimientos  adquiridos en el corto tiempo de estudio para lograr ponerlos en práctica.

“El profesionalismo se consigue con mucho ejercicio bien evaluado” Esta es la oportunidad de los estudiantes de comunicación “voluntarios” o “inexpertos” (denominados así por los empíricos) de aprender, equivocarse y ser corregidos por verdaderos PROFESIONALES.