¿COMPITO, LUEGO EXISTO?
La radio comunitaria se ha convertido ¡quizás! En el salvavidas de los países de tercer mundo, ante el empoderamiento de los países industrializados.
Pero el texto de José Ignacio López Vigil desprestigia a los voluntarios de las emisoras, considerando que una “Emisora no es un juguete de fin de semana”; debido a que deben pagar “muchas horas de transmisión, muchos discos que comprar, muchos equipos que renovar, muchas facturas de electricidad y mucha gasolina para visitar las comunidades.
¿Cómo lograr que una emisora sea rentable, a la vez participativa y que se enseñe? Si se considera que la radio comunitaria debe ser realizada para todos y de todos.
¿Dónde está entonces el profesionalismo? La diferencia entre un voluntario mitad empírico-profesional y un empírico, es eso mismo; la cátedra, los conocimientos adquiridos en el corto tiempo de estudio para lograr ponerlos en práctica.
“El profesionalismo se consigue con mucho ejercicio bien evaluado” Esta es la oportunidad de los estudiantes de comunicación “voluntarios” o “inexpertos” (denominados así por los empíricos) de aprender, equivocarse y ser corregidos por verdaderos PROFESIONALES.
COLOMBIA UNA MIRADA HACIA ATRAS
En Colombia el primer contacto que se tuvo con el manejo de la información se remonta a 1785 con la Gaceta de Santafé, el inició de la prensa como principal medio de comunicación está ligado estrechamente con la política; es decir, casi todos los primeros periódicos fueron fundados por políticos que veían en este medio la mejor y más segura manera de expresar sus opiniones políticas sobre lo que sucedía en el momento, pues quienes tenían acceso eran personas ilustradas.
La revolución fue la radio durante el gobierno de Miguel Abadía Méndez quien en 1929, inauguró la primera radiodifusora en Colombia, llamada HJN. Debido a su poder de penetración la Radio ocupo un lugar muy importante porque no discriminaba, convirtiéndose fácilmente en un medio “Popular y Masivo”.
Pero a lo largo del tiempo la Radio registro los momentos que marcaron la historia de manera concreta y que en Colombia en la época de los años 80 vivía una cruel guerra iniciada por el narcotráfico, que desato una cadena de atentados terroristas. Para esta fecha la radio ya estaba consolidada y apoyada en la inversión privada, por parte el grupo Santo domingo – liderado por el industrial Julio Mario Santo domingo – quien compró Caracol, y la organización de Carlos Ardila Lule la cual compró a RCN.
Liderando un nuevo tipo de periodismo radial donde se presentaba la noticia en vivo y en directo, en conversación directa con el protagonista del hecho, de esta manera se le informo a Colombia el terremoto de Popayán en (1983), la muerte del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla en (1984), , la toma del palacio de justicia el 6 de Noviembre 1985 y como una semana después el 13 de noviembre de 1985 la erupción del Nevado del Ruiz arraso con el municipio de Armero con un saldo de 25.000 muertos, el atentado al edificio del DAS en 1989, y el 18 de agosto de 1989 fue asesinado el precandidato del Partido Liberal, Luis Carlos Galán.
La radio jugó un papel importante en el manejo que los medios le dieron a la Toma del Palacio de Justicia, este hecho representa un espacio mediático significativo no sólo por la magnitud de la transmisión, sino por la responsabilidad de los medios frente a la formación de opinión pública, la jerarquización de la agenda y el esclarecimiento de los hechos. Esto en medio de un ambiente hostil a la verdad sujeto a la manipulación de diferentes actores .
Este hecho marca el inicio de las transmisiones en vivo en Colombia. Fue una transmisión intensa, duró 48 horas continuas. A esto se agrega el hecho del riesgo que implica transmitir sucesos en el corazón del enfrentamiento armado .
Al ser una transmisión en directo de un asunto de interés general que ponía en riesgo la unidad e institucionalidad de la democracia, recae en los medios la responsabilidad social de llevar una información completa y verídica de lo acontecido. Así mismo, los medios de comunicación fueron utilizados como canales de negociación del conflicto, estableciendo diálogo directo entre los actores . Pero también fueron utilizados para ocultar la verdad debido a que el gobierno a través de la censura hizo que la entonces Ministra de Comunicaciones Noemí Sanín, tomar la decisión de transmitir un partido de futbol en vez las noticias de los sucesos del atentado.
El país no se reponía de esa semana con la Toma del Palacio de Justicia y la avalancha de Armero, cuando el periodismo recibió un trago amargo y fue víctima de una serie de atentados que segaron la vida de periodistas y dirigentes políticos entre 1986 y 1989.
El 17 de diciembre de 1986 fue asesinado en Bogotá el director del El Espectador, Guillermo Cano, por orden del jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar. Este fue el hecho político más importante que marco la radio pues toco a los periodistas de forma directa y por eso el día 18 de diciembre se hizo un acto sin precedentes cuando se recordó la vida y obra de Guillermo.




















